Con un sueldo bruto de $3.000.000 por mes, la respuesta corta es: depende de tu situación familiar y de tus deducciones — y esa dependencia es exactamente la palanca que tenés para pagar menos. Un soltero sin deducciones con ese sueldo suele estar alcanzado por el Impuesto a las Ganancias; un casado con dos hijos que deduce alquiler y prepaga puede pagar mucho menos, o directamente quedar debajo del piso del impuesto.
La mecánica: de tus $3.000.000 brutos se descuentan primero los aportes (jubilación, obra social, PAMI — el 17%), lo que deja tu sueldo neto. Sobre el acumulado anual neto se restan la ganancia no imponible y la deducción especial — automáticas para todo empleado — y después las deducciones que vos informaste en el F.572 Web: cargas de familia, alquiler, prepaga, gastos médicos, educación, personal doméstico. Lo que queda es la base imponible, sobre la que se aplica la escala progresiva del impuesto, con alícuotas que suben hasta el 35%.
En ese nivel de sueldo, cada deducción informada trabaja contra tu alícuota marginal — la tasa del último tramo de tu escala. Por eso el mismo alquiler o la misma cuota de prepaga devuelven más pesos a medida que tu sueldo sube: no es un reintegro fijo, es base imponible que dejás de tributar a tu tasa más alta.
El simulador de abajo ya viene precargado con un sueldo bruto de $3.000.000 — ajustalo al centavo si tu sueldo es otro, sumá tus hijos y cónyuge, y movete por las categorías de gasto con tus montos reales. Vas a ver tres números: el impuesto anual sin deducciones, el impuesto con tus deducciones, y la diferencia — tu devolución estimada, en pesos y por año.
Si el resultado te muestra que estás pagando de más (le pasa a la enorme mayoría de los empleados que nunca presentaron el SiRADIG), el paso siguiente es informar esas deducciones antes del 31 de marzo. desgrava.ar lo hace por vos: conecta tu cuenta de ARCA, detecta tus comprobantes, los clasifica con IA y presenta tu F.572 automáticamente. Probá gratis 30 días — sin tarjeta.